La medida fue anunciada la noche del lunes mediante un mensaje oficial dirigido al país
San Juan, República Dominicana. – Con bebidas alcohólicas, banderas y motores, algunos sanjuaneros celebraron la decisión del presidente Luis Abinader de ordenar la detención del proyecto minero Romero en la provincia de San Juan.
La medida fue anunciada la noche del lunes mediante un mensaje oficial dirigido al país, en el que el mandatario explicó que la paralización responde a la necesidad de actuar con prudencia ante las preocupaciones expresadas por la ciudadanía. “Este Gobierno escucha… y cuando la población expresa inquietudes, nuestro deber es actuar con responsabilidad”, afirmó.
El proyecto Romero, impulsado por la empresa canadiense GoldQuest Mining Corp., se encontraba en fase de exploración y evaluación ambiental, sin autorización para su explotación. Sin embargo, su posible desarrollo había encendido alarmas en amplios sectores sociales, especialmente por el temor a daños ambientales, afectación de fuentes de agua y consecuencias negativas para la producción agrícola de la provincia.
La decisión presidencial se produce apenas un día después de una multitudinaria protesta realizada en San Juan de la Maguana. Donde miles de personas marcharon hasta la presa de Sabaneta bajo consignas como “El agua vale más que el oro”. La manifestación, que reunió a campesinos, estudiantes, ambientalistas y líderes comunitarios, terminó con enfrentamientos con las autoridades. Incluyendo el uso de bombas lacrimógenas y chorros de agua por parte de la policía.
En ese contexto, la celebración de algunos sanjuaneros refleja el alivio y la satisfacción de quienes se oponían al proyecto minero. Interpretando la decisión como una victoria ciudadana. Para muchos, la paralización representa la defensa de los recursos naturales. Especialmente del agua, considerada vital para la agricultura y la vida en la región sur del país.




