Para el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, la era de los celulares está próxima a su ocaso, por lo que propone el uso de gafas de realidad aumentada para sustituir a estos dispositivos, señalando que los mismos ya no aportan innovación sustancial y que son una distracción que aleja a los usuarios de la interacción presencial.
Algo que, según Zuckerberg, no ocurre con las gafas de realidad aumentada, que prometen una experiencia digital más inmersiva y natural, a través de la cual el usuario puede estar conectado sin perder contacto con la realidad.
El programador y empresario aseguró, durante la presentación de los modelos Meta Quest 3S y el prototipo Orion, que “en menos de diez años, muchas personas dejarán de llevar teléfonos consigo y optarán por utilizar gafas inteligentes para todas sus tareas digitales”.
Según el magnate, las gafas inteligentes presentadas por Meta, cuyo valor va desde los 300 hasta los 10,000 dólares, no se limitan a replicar las funciones básicas de un teléfono sino que estos dispositivos permitirán realizar llamadas, gestionar mensajes, coordinar actividades diarias y colaborar en entornos de trabajo virtuales, todo mientras se mantienen las manos libres y el usuario continúa atento a su entorno físico.
El prototipo Orion, el más accesible de los modelos, está equipado con un procesador personalizado y asistentes de inteligencia artificial, y ejemplifica este salto tecnológico, ofreciendo una experiencia multitarea sin cables, favoreciendo la libertad de movimiento y eliminando dependencias físicas tradicionales.
La visión de Meta es que la realidad aumentada se convierta en el núcleo de una nueva era tecnológica, integrando aplicaciones en campos como la educación, la medicina, la industria y la colaboración remota.
Estos nuevos dispositivos serán capaces de proyectar información relevante sobre el entorno inmediato del usuario, como resaltar objetos, mostrar rutas o facilitar la comunicación sin apartar la mirada de lo que sucede alrededor.
En este momento de transición, la compañía argumenta que los smartphones han alcanzado su máximo potencial evolutivo, mientras que las gafas de realidad aumentada representan el siguiente paso, combinando inteligencia artificial, conectividad permanente y una experiencia visual inédita.
“Imagina un mundo en el que, sentado en una cafetería, puedas desplegar varias pantallas virtuales frente a ti, revisar documentos, participar en videollamadas o jugar sin necesidad de sacar un dispositivo del bolsillo”, escribió Meta para promocionar esta nueva estrategia.




