La escasez de agua, las tierras áridasy la limitada disponibilidad de mano de obra llevaron a Israel a desarrollar estrategias para garantizar su seguridad alimentaria. Con el tiempo, esas condiciones impulsaron tecnologías orientadas a producir más con un uso más eficiente de los recursos. Así lo explicó Eynat Shlein, directora de MASHAV, la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo, quien señaló que estas herramientas podrían beneficiar a países como República Dominicana.
Durante una entrevista con elDinero, señaló que, desde la creación del Estado de Israel, en 1948, el país ha invertido en la seguridad alimentaria como un componente clave de la economía nacional, en circunstancias desafiantes.
“Como un país pequeño, enfrentado a la escasez de agua, tierras áridas y mano de obra limitada, tuvimos que desarrollar estrategias sólidas para garantizar el flujo de bienes y productos frescos en el mercado local”, afirmó.
Shlein señaló que esas condiciones impulsaron el desarrollo de herramientas como la agricultura de precisión, tecnologías para mejorar el rendimiento de los cultivos y sistemas para optimizar el uso del agua.
“Las técnicas y tecnologías innovadoras podrían beneficiar significativamente al sector agrícolade República Dominicana“, expresó.
Explicó que estas tecnologías permiten mejorar el crecimiento y la producción de granos, vegetales y frutas, además de elevar el rendimiento agrícola. Como ejemplo, indicó que en Israel una vaca produce alrededor de 35 litros de leche por día, mientras que en República Dominicana el promedio oscila entre seis y 12 litros diarios.
Además de promover el intercambio de conocimientos, MASHAV centra su cooperación en la capacitación de profesionales. Según Shlein, la agencia ha formado a más de 350,000 personas en más de 140 países bajo el modelo de formar a los formadores.
“No hay una inversión más importante que la inversión en el capital humano, ya que ofrece el retorno más alto en términos de desarrollo sostenible y crecimiento económico a largo plazo”, sustentó.
La cooperación internacional también será clave, según Shlein, para enfrentar otro de los grandes desafíos globales: el cambio climático. Afirmó que este fenómeno no es solo un reto, sino una realidad que tendrá un impacto creciente en la vida de las personas y que requiere acciones conjuntas.
“Todos deberíamos colaborar, asumir responsabilidad y tomar decisiones conscientes más allá de nuestras fronteras”, dijo.




