Estudio NEA-RD advierte sobre el deterioro acelerado de manglares y arrecifes de coral y playas, lo que exige fortalecer la gestión y conservación del capital natural del país
Los ecosistemas marinos y costerosde República Dominicana generan alrededor de US$1,792 millones al año, mientras que los manglares aportan más de US$25 millones anuales y evitan pérdidas estimadas en US$96 millones por daños relacionados con fenómenos naturales, según reveló la Evaluación Nacional de los Ecosistemas de la República Dominicana (NEA-RD).
El estudio, presentado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Consorcio Ambiental Dominicano (CAD)durante un acto celebrado en el hotel Dominican Fiesta, destacó que los ecosistemas del país contribuyen entre el 4.2% y el 7.6% del producto interno bruto (PIB) mediante los servicios ambientales que ofrecen a diversos sectores productivos y a la población.
No obstante, la investigación advierte que el capital natural dominicano enfrenta un acelerado proceso de deterioro. Entre los principales desafíos figuran la pérdida de manglares, el deterioro de los arrecifes de coral y la erosión de aproximadamente el 70% de las playas del país, factores que incrementan la vulnerabilidad de los ecosistemas costeros y marinos.
Durante la presentación de los resultados, el ministro de Medio Ambiente, Armando Paíno Henríquez, afirmó que la protección del patrimonio natural requiere acciones concretas sustentadas en información científica, políticas públicas basadas en evidencia, alianzas estratégicas y financiamiento adecuado.
“La acción climática necesita conocimiento, decisión y financiamiento. Los efectos del cambio climático ya impactan nuestras costas, recursos hídricos, ecosistemas, producción agrícola e infraestructura, afectando directamente la calidad de vida de la población”, expresó el funcionario.
Henríquez señaló que la NEA-RD constituye una herramienta fundamental para comprender el estado de los bosques, manglares, arrecifes, cuencas hidrográficas y ecosistemas costeros, además de facilitar la identificación de amenazas y la planificación de medidas de conservación y adaptación.
Asimismo, destacó que la protección de los recursos naturales es una condición indispensable para garantizar la resiliencia económica, la seguridad hídrica, la sostenibilidad del turismo y el bienestar de las futuras generaciones.
Barreras en conservación
El biólogo Ramón Ovidio Sánchez,responsable de presentar los resultados del estudio, advirtió que una de las principales barreras para la conservación efectiva del capital natural es la limitada participación de gobiernos locales, comunidades, academia, organizaciones de la sociedad civil y sector privado en los procesos de gestión ambiental.
El experto recomendó fortalecer los mecanismos de colaboración entre los distintos actores para mejorar la planificación y la toma de decisiones relacionadas con el uso sostenible de los recursos naturales.
Sánchez también alertó sobre las tendencias preocupantes que muestran los ecosistemas terrestres y costeros-marinos debido a presiones socioeconómicas como la sobreexplotación de especies comerciales, la expansión agrícola y el crecimiento urbano, factores que contribuyen a la pérdida y degradación de hábitats.
Los resultados también evidencian la estrecha relación entre la conservación de los ecosistemas y la resiliencia económica, energética y climática de República Dominicana,resaltando la necesidad de incorporar el valor de la naturaleza en los procesos de planificación, inversión y toma de decisiones.
La presentación de la evaluación se realizó en la Semana Nacional de Financiamiento Climático y contó con la participación de la embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de Alemania en Santo Domingo, Maike Friedrichsen; el presidente del CAD, Jesús Moreno.
Así como la representante de UNEP-WCMC, Juanita Chaves; la representante de la Unesco, Anne Lemaistre; la representante residente adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en República Dominicana, Sanja Bojanic, autoridades gubernamentales y expertos ambientales nacionales e internacionales.




