El Accidente Cerebrovascular (ACV), conocido popularmente como derrame cerebral o ictus, ocurre cuando se interrumpe de forma brusca el flujo de sangre a una parte del cerebro. Al quedarse sin oxígeno, las células cerebrales comienzan a morir en pocos minutos. Existen dos tipos principales: el isquémico, cuando un coágulo tapa una arteria, y el hemorrágico, cuando se rompe un vaso sanguíneo.
De acuerdo con la OMS y la World Stroke Organization
Es la segunda causa de muerte y la primera causa de discapacidad en el mundo.
– Cada año, más de 12 millones de personas sufren un ACV nuevo: uno cada 40 segundos.
– Existen más de 93 millones de sobrevivientes a nivel global, muchos con secuelas.
– En República Dominicana se estima que ocurren aproximadamente 60 ACV diarios.
– No solo afecta a mayores: un porcentaje importante ocurre en menores de 70 años, en plena edad productiva.
«La buena noticia es que hasta el 80 % de los casos se pueden prevenir controlando factores como hipertensión, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, tabaquismo y mala alimentación», explican los doctores Juan Ramírez, neurocirujano endovascular, y Vifranny Espaillat, neuróloga vascular
Cómo identificarlo? La regla FAST
Actuar rápido marca la diferencia entre la vida, la muerte o una discapacidad permanente:
F (Face / Rostro): ¿Se le cae un lado de la cara al sonreír?
A (Arms / Brazos): ¿No puede levantar ambos brazos o uno se le cae?
S (Speech / Habla): ¿Arrastra las palabras o no se le entiende?
T (Time / Tiempo): Si nota una de estas señales, es una emergencia. Llame al 9-1-1 y vaya de inmediato al hospital. No espere a ver si «se le pasa
Hace algunos años, sufrir un ACV era un pronóstico desolador. Hoy, si el paciente llega dentro de las primeras horas a un centro especializado, contamos con fármacos para disolver el coágulo y procedimientos mínimamente invasivos para extraerlo, logrando una recuperación completa», afirma el Dr. Ramírez
El control de la presión arterial y la evaluación neurológica temprana son fundamentales. Muchos pacientes llegan con síntomas que ignoraron por horas. Educar a la familia es tan importante como el tratamiento», destaca la Dra. Espaillat.
Ambos coinciden en que el país cuenta con personal altamente capacitado —neurólogos, neurocirujanos endovasculares, emergenciólogos, imagenólogos y terapeutas— tanto en el sector público como privado




