A pocas semanas del inicio del año escolar, previsto para finales de agosto, ciudadanos consultados este martes durante un en vivo para el programa El Matutino del Paísexpresaron su preocupación por el elevado costo de los útiles escolares. La mayoría aseguró que ya comenzó a realizar las compras, pero “al pasito”, debido a que completar la lista escolar representa un importante gasto para las familias.
“Los estoy comprando poco a poco”, fue la respuesta que más se repitió entre los consultados, quienes explicaron que han tenido que dividir las compras para poder cubrir todos los artículos solicitados. Otros señalaron que los precios “están demasiado caros” y que cada año se hace más difícil completar la lista de útiles sin afectar el presupuesto del hogar.
Algunos ciudadanos indicaron que han comenzado por los artículos más necesarios y que posteriormente irán adquiriendo los demás.
“Uno tiene que ir comprando por partes, porque si intenta comprar todo de una vez, el bolsillo no aguanta”, fue parte de la percepción expresada durante el sondeo.
Incluso quienes ya no tienen niños pequeños en edad escolar recordaron que el costo de los útiles siempre ha representado una preocupación. Algunos dijeron que, cuando les correspondía comprar los materiales para sus hijos, también encontraban los precios elevados y consideraban que el regreso a clases suponía un gasto considerable para las familias.
Pero el costo de los útiles escolares no fue el único tema abordado durante el sondeo. Los ciudadanos también fueron consultados sobre una nueva disposición que busca establecer límites al uso de las redes sociales y de dispositivos electrónicos entre adolescentes y menores de edad.
En este punto, la respuesta fue prácticamente unánime: la amplia mayoría se mostró de acuerdo con que se delimite el uso de teléfonos celulares, tabletas y otros aparatos electrónicos entre los estudiantes.
“Hay que ponerles límites”, fue una de las posiciones expresadas por los entrevistados, quienes consideraron que los menores pasan demasiado tiempo utilizando estos dispositivos y que esto puede terminar afectando sus estudios.
Otros ciudadanos respaldaron la regulación al entender que los padres necesitan apoyo para establecer controles sobre el tiempo que sus hijos permanecen conectados. Según explicaron, no se trata necesariamente de prohibir la tecnología, sino de establecer horarios y límites para evitar que su uso interfiera con las responsabilidades escolares.
Los consultados también señalaron que los estudiantes deben aprender a utilizar las redes sociales de manera responsable y que el tiempo destinado a los dispositivos debe estar equilibrado con el estudio, el descanso y otras actividades.




