La sostenibilidad financiera de las cooperativas y asociaciones de pequeños productores no depende únicamente de recibir insumos o infraestructura. También requiere desarrollar capacidades para administrar recursos, organizar la producción y aprovechar las oportunidades del mercado. Esa es la visión que promueve el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), según su director, Hecmilio Galván.
La institución ha desarrollado 4,136 capacitaciones entre 2022 y 2026, con un alcance de aproximadamente 154,000 personas, como parte de sus iniciativas para fortalecer las habilidades de las comunidades rurales.
En entrevista con elDinero, durante la entrega de la XXXV Medalla de Honor al Mérito en Santo Domingo, Galván sostuvo que la educación constituye una herramienta fundamental para que los productores puedan desarrollar proyectos y utilizar adecuadamente los recursos a su disposición
El funcionario planteó que la formación debe complementarse con tecnificación y acceso a tecnología, de manera que las organizaciones productivas puedan mejorar sus operaciones y aprovechar mejor sus recursos.
Como parte de ese trabajo, el FEDA acompaña a cooperativas y asociaciones mediante procesos de capacitación, empoderamiento y evaluación antes de intervenir con proyectos de infraestructura, como centros de acopio, viveros e instalaciones industriales.
Galván también consideró que las expectativas económicas influyen en las decisiones de inversión y trabajo de las comunidades. Por eso, entiende que los programas de desarrollo deben incorporar componentes de motivación que incentiven a las personas a participar en actividades productivas
Según el funcionario, el desarrollo de las comunidades no puede descansar exclusivamente en el Estado, sino que requiere ciudadanos con formación y capacidad para avanzar utilizando sus propios recursos, con el respaldo de las instituciones públicas




