La Virgen de la Altagracia es la madre protectora y espiritual del pueblo dominicano, cuya devoción se originó en Higüey, República Dominicana, a partir de una imagen traída de Extremadura, España, por los hermanos Trejo a principios del siglo XVI. La leyenda cuenta que la Virgen se apareció en sueños a una niña, pidiendo una imagen, y tras una búsqueda, un anciano le entregó un cuadro de la Natividad que fue venerado bajo un naranjo, convirtiéndose en el primer santuario. Su fiesta se celebra el 21 de enero, día declarado festivo nacional, y su Basílica en Higüey es un importante centro de peregrinación.
Orígenes y Llegada a Santo Domingo
- La advocación tiene raíces en Extremadura, España, donde también se le venera.
- Hacia 1505, los hermanos Alonso y Antonio Trejo trajeron la imagen a la isla Española.
- Una tradición popular relata que la hija de uno de los hermanos pidió a su padre una imagen de la Virgen que se le había aparecido en sueños, y él la encontró en su viaje a la capital.
La Leyenda de la Aparición
- La pequeña imagen fue colocada en una iglesia en Higüey, pero desaparecía y reaparecía bajo un naranjo, considerado un lugar sagrado.
- Este sitio se convirtió en el primer santuario, y más tarde, una ermita y luego la actual Basílica Catedral de Nuestra Señora de la Altagracia, inaugurada en 1971.
Símbolo Nacional
- La Virgen es un pilar de la identidad dominicana, un símbolo de unidad y protección.
- Fue coronada por el Papa Pío XI en 1922 y se estableció el 21 de enero como fiesta nacional oficial en el gobierno de Horacio Vásquez.
Devoción y Peregrinación
- Miles de fieles viajan a Higüey para la fiesta del 21 de enero, realizando promesas y peregrinaciones.
- La Basílica de Higüey es el principal santuario nacional y un punto de referencia en el Caribe para la fe dominicana.




