El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, anunció hoy que el Gobierno dispone de las herramientas y la estrategia necesaria para proteger la economía nacional y el bienestar ciudadano frente a la creciente incertidumbre del panorama geopolítico global por la crisis en Irán que, entre otras cosas, está presionando sobre los precios del petróleo.
Durante su intervención en el programa “El Sol de la Mañana”, el titular de las finanzas públicas y la política fiscal enfatizó que la estabilidad macroeconómica es la principal defensa contra los choques externos. En ese sentido, envió un mensaje de tranquilidad a la población al reiterar que se trabaja arduamente para mitigar el impacto del alza en los combustibles y garantizar el abastecimiento de los productos básicos.
Frente a la situación detalló que el Gobierno está en sesión permanente, incluyendo instituciones sectoriales como el Ministerio de Agricultura y existe una estrecha colaboración con el Banco Central para adoptar las decisiones necesarias que preserven la estabilidad económica, social y política.
El funcionario dijo que, de manera preventiva, durante el primer trimestre se completó gran parte del financiamiento establecido en el Presupuesto General Estado 2026. Explicó que se ha creado un espacio fiscal que permitiría la redistribución de partidas menos prioritarias hacia los sectores más vulnerables, amortiguando así los efectos de la crisis.
Asimismo, resaltó la sólida credibilidad crediticia del país, lo cual facilita -en caso de ser necesario- el acceso a fuentes de financiamiento internacionales con tasas competitivas, similares a las de naciones con grado de inversión. Además, se cuenta con suficientes depósitos en el sistema financiero para disponer de recursos.
El ministro puntualizó que, el aumento del petróleo arrastra alzas de otros rubros como la energía eléctrica, pero que, gracias a la diversificación de la matriz energética se espera que el impacto sea menor que en otras crisis.
Explicó que esta nueva situación se suma a una serie de choques externos que ha tenido que enfrentar el Gobierno iniciando con la pandemia de la covid-19 pasando por guerra Rusia-Ucrania, y más recientemente la guerra arancelaria y la temporada de tasas de interés más elevada de la historia.
Impulso a la inversión pública
Sobre el déficit estructural del Producto Interno Bruto (PIB), que actualmente ronda el 3 %, el ministro reconoció que esta situación ha limitado históricamente la capacidad de inversión del Estado. Sin embargo, subrayó que uno de sus objetivos principales de gestión es revertir la tendencia de baja inversión pública.
“La inversión pública es un complemento indispensable para el crecimiento económico y la inversión privada. Si no incrementamos los recursos destinados a infraestructuras básicas que necesita el sector privado para producir, podría convertirse en un cuello de botella para el desarrollo económico “, concluyó Díaz.
Adicionalmente, añadió que se buscan estrategias para adoptar medidas administrativas contra la evasión para así incrementar los ingresos del Estado y tener recursos necesarios para seguir aumentando la inversión.




