Santiago.- Una multitudinaria marcha contra la exploración minera en la Cordillera Septentrional colapsó este viernes las principales avenidas de Santiago, elevando la presión sobre el Gobierno para que emita un compromiso formal que descarte cualquier actividad extractiva en la zona.
La movilización, que reunió a cientos de manifestantes convocados por organizaciones sociales y líderes religiosos, inició en el Monumento a los Héroes de la Restauración y avanzó hasta las inmediaciones del club Amaprosan. Allí, los participantes bloquearon la autopista al sentarse sobre el asfalto, interrumpiendo el tránsito durante varias horas.
Durante la jornada, los sacerdotes Ramón “Nino” Ramos y Rainer Vásquez demandaron a las autoridades un documento oficial “firmado y sellado” que garantice la prohibición de la minería en la cordillera. Advirtieron que, de no obtener respuesta, intensificarán las protestas con nuevas acciones en Santiago y otras provincias.
Los manifestantes denunciaron además supuestas presiones de sectores económicos interesados en la explotación minera, así como la presencia de militares en zonas de exploración, lo que —afirman— ha incrementado la preocupación en las comunidades cercanas.
A la protesta se sumaron representantes de movimientos ambientales y actores políticos, quienes respaldaron el reclamo y alertaron sobre posibles impactos ecológicos en la región norte del país.
La jornada marca un punto de inflexión en el conflicto socioambiental, con un movimiento que gana fuerza y articula nuevas convocatorias a nivel nacional, en medio de un clima de creciente tensión por el futuro de los recursos naturales en la cordillera.




