Ir a la playa y salir a comer o beber son de las actividades recreativas más frecuentes entre sus residentes, según un estudio de Cetdel
Más allá de su valor histórico y arquitectónico, la Zona Colonial se ha consolidado como el epicentro del esparcimiento para quienes viven en la capital. Aunque se cree que es un destino principalmente para extranjeros, en realidad es el refugio predilecto de los capitaleños, quienes encuentran en sus calles empedradas una oferta que combina gastronomía, cultura y una desconexión necesaria del ritmo acelerado de la ciudad.
Así lo evidencia el estudio “Turismo local en Santo Domingo: percepción comunitaria, oportunidades y sostenibilidad”, presentado por el Centro de Estudios de Turismo y Desarrollo Local(Cetdel), en colaboración con Quantum Analytics y la Universidad Iberoamericana (Unibe), al subrayar que el 55.4% de los residentes de Santo Domingo ha visitado la Zona Colonial para hacer turismo interno en el último año, seguida del Malecón de Santo Domingo, con el 45.7 %, y del Faro a Colón, con el 26.8%.
El estudio, destaca que el 52.5% de los capitaleños realiza turismo local una vez al mes o con menor frecuencia, también señala que el Acuario Nacional se posiciona como el cuarto lugar turístico de la capital más visitado por sus residentes, al registrar el 24.6%.
Le siguen el Parque Mirador Sur(22.1%) y el Jardín Botánico (20.0%). Un 8.9% afirmó no haber visitado ningún atractivo turístico durante el último año, lo que refleja posibles barreras de acceso o desinterés. Estas preferencias, explica el informe, confirman el papel central de la Zona Colonial como ancla de la identidad urbana y destino emblemático, reconocida por la Unesco por albergar las primeras instituciones del continente.
Respecto a las actividades recreativas frecuentes entre los residentes de Santo Domingo, el estudio arrojó que ir a la playa representa el 49.3%, seguido de salir a comer o beber (16.4%) y visitar pueblos del interior (14.6%). En la ciudad, la Zona Colonial (55.4%), el Malecón (45.7%) y el Faro a Colón (26.8%) destacan entre los lugares más visitados.
No obstante, existen barreras para el acceso al ocio urbano. Las principales limitaciones señaladas por la población son la falta de tiempo (55.0%) y las restricciones económicas (40.4%), lo que evidencia la necesidad de ampliar las oportunidades de acceso al ocio y la recreación urbana.
De hecho, el estudio subraya que los residentes priorizan la educación ambiental (18.2%), la promoción del empleo local (18.2%) y el refuerzo de la vigilancia ambiental (12.9%), lo que refleja una visión de turismo que combine desarrollo económico y protección del entorno.
Existe, además, una fuerte disposición a participar en la gestión del destino: el 70.3% de los residentes expresó interés en involucrarse en decisiones sobre el desarrollo turístico local, lo que abre oportunidades para fortalecer la gobernanza participativa.
Asimismo, el estudio, presentado por el economista Huáscar Jiménez, presidente de Cetdel, señala que el futuro del turismo urbano en Santo Domingo dependerá de la capacidad institucional para integrar crecimiento económico, equidad social y preservación del patrimonio histórico y ambiental, así como de profundizar los encadenamientos productivos locales y ampliar el acceso de la población a las oportunidades que genera el sector.




