Una joven colaboradora de un restaurante KFC ubicado en la avenida Hípica, en la zona del Hipódromo, denunció haber sido víctima de una agresión física por parte de un cliente mientras realizaba sus labores.
Según su testimonio, el incidente ocurrió cuando el cliente realizó la compra de un servicio de alitas y, al momento de retirar su pedido en la ventanilla, se negó a retroceder el vehículo como parte del protocolo operativo del establecimiento. La empleada indicó que notificó la situación a su supervisora, quien le instruyó despachar la orden con rapidez, proceso que tomó menos de cinco minutos.
La denunciante relató que, al momento de entregar el pedido, el cliente comenzó a ofenderla verbalmente de forma agresiva. Posteriormente, cuando procedía a entregarle el refresco, el individuo le propinó un primer golpe en el brazo. Acto seguido, mientras la joven intentaba reportar lo sucedido a su supervisora, el agresor descendió del vehículo y le propinó un golpe en el rostro antes de retirarse del lugar de manera inmediata.
La afectada explicó que logró identificar a la propietaria del vehículo involucrado, una mujer identificada como Alessandra Maribel, a quien posteriormente citó ante la fiscalía. De acuerdo con su versión, la propietaria alegó que el automóvil había sido rentado y presentó documentación que, según la denunciante, no corresponde con la identidad del agresor, señalando además inconsistencias en la información suministrada.
Finalmente, la joven hizo un llamado público a la propietaria del vehículo para que colabore con las autoridades y proporcione datos verídicos que permitan identificar al responsable de la agresión.




