Estados Unidos anunció este miércoles la imposición de nuevas sanciones de visado contra miembros del órgano de gobierno de Haití, a quienes acusa de facilitar o respaldar la actuación de pandillas armadas, en un contexto marcado por una renovada crisis política y de seguridad en el país caribeño.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, las medidas afectan a tres altos funcionarios haitianos: dos integrantes del Consejo Presidencial de Transición y un ministro del Gobierno. Aunque no se revelaron sus identidades, Washington señaló que sus acciones han contribuido a la desestabilización del país al permitir el avance de grupos criminales, algunos de los cuales han sido catalogados como organizaciones terroristas extranjeras. Como parte de las sanciones, también serán revocadas las visas vigentes de los implicados y de sus familiares directos.
La decisión se produce en medio de advertencias conjuntas de Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá al Consejo Presidencial de Transición, exhortándolo a evitar cambios en la jefatura del Gobierno ante el riesgo de profundizar la inestabilidad política, mientras se desarrollan operaciones para contener a las pandillas armadas.
En ese contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo una llamada telefónica el pasado viernes con el primer ministro haitiano, Alix Fils-Aimé, a quien reiteró el respaldo de Washington y subrayó la importancia de su continuidad en el cargo para enfrentar a las bandas criminales y avanzar hacia la estabilización del país.
Haití enfrenta un nuevo episodio de tensión política luego de que cinco de los siete miembros del Consejo Presidencial de Transición manifestaran su intención de destituir a Fils-Aimé, a pocos días de que concluya oficialmente el mandato del Consejo, previsto para el 7 de febrero. Esta situación se suma a una crisis prolongada, marcada por la violencia sistemática de grupos armados responsables de asesinatos, secuestros, violaciones y saqueos en diversas zonas del país.




