Costa Rica reforzó esta semana su cooperación con Estados Unidos para combatir las estructuras internacionales dedicadas al narcotráfico, en medio de reuniones de alto nivel desarrolladas en Buenos Aires, Argentina, en las que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) reconoció el trabajo efectuado tanto por el Ministerio Público como por la Policía de Control de Drogas (PCD).
Los encuentros se produjeron durante la 40.ª reunión de la IDEC XL, una conferencia internacional para el control de drogas que congrega a representantes de organismos policiales, autoridades gubernamentales y especialistas en fiscalización de estupefacientes de más de 130 países.
Uno de los principales protagonistas de la agenda fue el fiscal general de la República, Carlo Díaz Sánchez, quien mantuvo dos reuniones de alto nivel con autoridades estadounidenses para definir nuevas líneas de colaboración en áreas como narcotráfico, investigación criminal y posibles actos de corrupción relacionados con funcionarios públicos.
Previo al inicio de las actividades, Díaz sostuvo un encuentro con el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, acompañado por funcionarios de la agencia estadounidense destacados en Costa Rica y Centroamérica.
Durante la reunión, ambas delegaciones analizaron las principales amenazas asociadas con el tráfico internacional de drogas y acordaron establecer nuevas líneas de cooperación y apoyo para fortalecer las investigaciones y la capacidad de respuesta de ambos países.
Cole también entregó al fiscal general una distinción por la labor desarrollada por las autoridades costarricenses.
“En reconocimiento a nuestros socios costarricenses por su inquebrantable colaboración con la DEA en la lucha contra el narcotráfico. Su firme compromiso con la seguridad fortalece la profunda amistad entre nuestras naciones”, señala el reconocimiento otorgado a Díaz y firmado por el administrador de la agencia antidrogas estadounidense.
Díaz también sostuvo una segunda reunión con Jeff Randall, director de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur de Estados Unidos, con quien conversó sobre mecanismos de coordinación internacional y las necesidades de Costa Rica para incrementar sus capacidades de investigación contra organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Uno de los puntos abordados fue el tratamiento judicial de personas detenidas en altamar por autoridades estadounidenses.
El fiscal general aseguró que, cuando las condiciones del caso y el ordenamiento jurídico costarricense lo permiten, estos expedientes son tramitados mediante el procedimiento expedito de flagrancia, con la intención de acelerar la respuesta judicial.
“La lucha contra el narcotráfico no puede entender de fronteras. Costa Rica necesita fortalecer permanentemente sus capacidades investigativas, pero también requiere aliados estratégicos que permitan enfrentar a estas organizaciones donde quiera que operen”, afirmó Díaz.
El jerarca agregó que “nuestra responsabilidad es que esa cooperación internacional se traduzca en investigaciones sólidas y en respuestas judiciales oportunas”.
Según la información divulgada por el Ministerio Público, Randall reconoció el modelo costarricense de respuesta y señaló que la experiencia del país está siendo utilizada como referencia para otras naciones, especialmente en lo relativo a la articulación de mecanismos de cooperación internacional y la respuesta judicial frente a investigaciones vinculadas con narcotráfico.
El Ministerio Público aseguró que durante los encuentros también se revisaron los compromisos establecidos por Costa Rica desde 2024 y los avances alcanzados durante los últimos dos años.
Según Díaz, varios de aquellos objetivos ya fueron cumplidos, por lo que actualmente se trabaja en una segunda etapa orientada a profundizar el intercambio de información, fortalecer las capacidades investigativas y atacar posibles redes de corrupción que faciliten las operaciones de organizaciones criminales.
“Los resultados que hoy presentamos son producto de un trabajo sostenido y de una cooperación internacional que ha permitido convertir objetivos planteados en el 2024 en resultados concretos”, señaló el fiscal.
Díaz agregó que “el desafío ahora es ir más allá: fortalecer nuestras capacidades, profundizar el intercambio de información y seguir golpeando las estructuras criminales y la corrupción que pueda facilitar sus operaciones”.
El reconocimiento estadounidense no se limitó al Ministerio Público. La DEA también distinguió a la Policía de Control de Drogas de Costa Rica por su colaboración en investigaciones relacionadas con narcotráfico y por operaciones que permitieron decomisos de cocaína y capturas de personas vinculadas con organizaciones criminales.
La distinción fue recibida por el director de la PCD, Stephen Madden, también de manos de Terrance Cole, durante la conferencia desarrollada en Argentina.
La DEA calificó a la Policía de Control de Drogas como un “socio estratégico en la región” para enfrentar al crimen organizado transnacional.
La participación de Madden en el encuentro internacional también permitió establecer contactos con representantes de organismos policiales y autoridades antidrogas de otras naciones.
El director de la PCD, Stephen Madden, recibió el reconocimiento de la DEA durante un encuentro que reunió a representantes de más de 130 países. Crédito: MSP
La conferencia tiene precisamente entre sus objetivos que los países participantes analicen los principales desafíos del narcotráfico internacional y logren priorizar, seleccionar y acordar objetivos comunes para investigaciones y operaciones.
Para las autoridades costarricenses, la participación en este tipo de espacios busca además fortalecer las capacidades operativas de la PCD, consolidar los mecanismos de cooperación existentes y aumentar el intercambio de información estratégica con agencias extranjeras.
Las reuniones y reconocimientos se producen en momentos en que las autoridades costarricenses buscan aumentar la coordinación internacional frente a organizaciones que operan simultáneamente en distintos países y utilizan rutas marítimas y terrestres para el traslado de drogas.
Tanto el Ministerio Público como la PCD sostienen que la cooperación con agencias extranjeras será una de las herramientas centrales para investigar esas estructuras, identificar a sus integrantes y llevar los casos ante los tribunales costarricenses.




