La diáspora dominicana se perfila como una de las vías por las que la gastronomía nacional puede ganar presencia internacional, en momentos en que la Asociación Dominicana de Restaurantes (Aderes) trabaja para fortalecer la identidad de la cocina local.
La vicepresidenta de Aderes, Lissette Olivares, explicó que la asociación todavía no desarrolla un proceso para internacionalizar restaurantes dominicanos, pero señaló que los negocios establecidos por dominicanos en otros países ya están llevando productos y preparaciones locales a nuevos mercados.
“Ahora mismo eso es un proyecto que nosotros no lo tenemos, no lo estamos desarrollando a nivel de los chefs y los restaurantes”, precisó Olivares durante una entrevista con elDinero en la Exposición Comercial de Asonahores, en Punta Cana.
La ejecutiva puso como ejemplo su experiencia en Chicago, donde observó la presencia de dominicanos con negocios que están dando valor a la gastronomía del país. Señaló que la comunidad dominicana en el exterior constituye un espacio donde la cocina nacional puede mantener presencia y proyectarse.
“Justamente a nivel internacional, vemos cómo la diáspora se posiciona afuera”, afirmó.
Olivares explicó que Aderescontempla realizar un recorrido por distintos países para hablar de gastronomía dominicana y mostrar el trabajo de chefs emergentes. La iniciativa estaría vinculada con una nueva generación de profesionales que, según indicó, tiene formación y apuesta por el producto local.
La vicepresidenta de Aderes citó también el caso de la chef de Casa Mencía, quien cocinó para equipos de fútbol en Madrid. Según explicó, esa experiencia permitió llevar elementos de la gastronomía dominicana a un escenario internacional.
Para Olivares, la proyección de la cocina dominicana hacia otros países no depende únicamente de que los restaurantes locales abran establecimientos en el exterior. También puede producirse mediante los dominicanos que desarrollan negocios gastronómicos en los mercados donde residen.
Este proceso ocurre mientras Aderes trabaja en el fortalecimiento de la identidad gastronómica dentro del país. La asociación desarrolla programas de formación con chefs y otras instituciones, además de iniciativas para rescatar productos autóctonos y vincularlos con la oferta de los restaurantes.
Entre esos proyectos figura un laboratorio gastronómico en Salcedo, que se encuentra en proceso y que funcionaría como una escuela para trabajar la identidad y el origende los productos. La organización también desarrolla talleres y cursos junto al Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional(Infotep) y mantiene trabajos de formación con las Islas Baleares.
Olivares sostuvo que la gastronomía dominicana necesita consolidar primero su identidad para avanzar en su posicionamiento internacional. En ese sentido, consideró que los chefs emergentes y la diáspora pueden desempeñar un papel en la difusión de una cocina basada en productos y preparaciones propias del país.
La asociación plantea así una estrategia en la que la presencia internacional de la gastronomía dominicana no se limita a la expansión empresarial de restaurantes, sino que también incluye a los dominicanos que ya desarrollan actividades gastronómicas fuera del territorio nacional.




