El lanzador de los Rojos de Cincinnati, Hunter Greene, se sometió este miércoles a una nueva cirugía Tommy John para reparar un ligamento colateral cubital dañado en su codo derecho, procedimiento que pone fin a su temporada de 2026 y amenaza con dejarlo fuera durante gran parte, o incluso toda, la campaña de 2027.
La operación representa la segunda cirugía Tommy John en la carrera del derecho de 27 años, quien ya había pasado por este procedimiento en 2019, cuando se encontraba en las Ligas Menores. Además, Greene fue sometido el pasado 11 de marzo a una cirugía artroscópica para retirar fragmentos óseos de su codo.
Greene comenzó a experimentar molestias en el codo durante una sesión de bullpen el pasado 4 de agosto. Al día siguiente fue evaluado por el cirujano ortopédico de los Rojos, Tim Kremchek, quien le realizó una resonancia magnética. Posteriormente, el lanzador viajó a Los Ángeles para consultar al especialista Neal ElAttrache y obtener una segunda opinión.
El presidente de operaciones de béisbol de Cincinnati, Nick Krall, explicó que Greene había sentido dolores ocasionales durante algunas semanas, aunque inicialmente no informó al equipo porque pensaba que las molestias estaban relacionadas con su recuperación de la cirugía anterior.
Seleccionado con el segundo turno general del Draft de 2017, Greene debutó en las Grandes Ligas en 2022 y rápidamente se convirtió en una de las principales piezas de la rotación de Cincinnati. Sin embargo, las lesiones han limitado su continuidad y ha pasado por la lista de lesionados en cada una de sus cinco temporadas en las Mayores.
Su mejor campaña llegó en 2024, cuando estableció marcas personales de 150.1 entradas, 26 aperturas y 169 ponches, además de ser seleccionado para el Juego de Estrellas.
En 2025, Greene registró marca de 7-4, efectividad de 2.76 y 132 ponches en 19 aperturas y 107.2 entradas, pese a perder tiempo por una distensión de grado 1 en la ingle derecha.
Ahora, el derecho deberá afrontar un nuevo y prolongado proceso de recuperación, con la posibilidad de que su regreso a las Grandes Ligas no se produzca hasta 2028.
La ausencia de Greene representa un duro golpe para los Rojos, que pierden a uno de sus principales brazos de cara al cierre de la temporada y tendrán que esperar para volver a contar con uno de sus lanzadores más dominantes.




