Santo Domingo.– El Ministerio de Educación (Minerd) dispuso la prohibición total del uso de teléfonos celulares personales en el Nivel Inicial y estableció nuevas regulaciones para los niveles de Primaria y Secundaria, como parte de una política orientada a promover una convivencia digital más saludable en los centros educativos públicos y privados del país.
La medida está contenida en la Orden Departamental 011-2026, anunciada por el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, con el objetivo de fortalecer el bienestar integral de los estudiantes y reducir las distracciones asociadas al uso excesivo de dispositivos móviles durante la jornada escolar.
De acuerdo con la normativa, los estudiantes del Nivel Inicial no podrán portar ni utilizar celulares personales dentro de los centros educativos. En el nivel Primario se aplicarán restricciones específicas, mientras que en Secundaria el uso de estos dispositivos estará permitido únicamente bajo supervisión y con fines pedagógicos definidos por cada institución.
La disposición también establece que cada centro educativo deberá elaborar protocolos internos sobre el uso de dispositivos móviles, integrándolos a sus normas de convivencia con la participación de docentes, estudiantes y familias. Además, contempla medidas para reducir el tiempo de exposición a pantallas y promover actividades alternativas durante el horario escolar.
Otro aspecto relevante de la orden es la protección de la privacidad dentro de los planteles. La normativa prohíbe grabar o difundir imágenes, videos o audios de estudiantes, maestros o personal administrativo sin consentimiento previo, e incorpora acciones para prevenir el ciberacoso y otras formas de violencia digital.
El Minerd informó que existirán excepciones para estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo que requieran herramientas tecnológicas para facilitar su aprendizaje o accesibilidad. Asimismo, se desarrollarán programas de formación dirigidos a docentes, personal administrativo y familias sobre bienestar digital y uso responsable de la tecnología.
Las autoridades educativas consideran que la regulación busca encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento de las tecnologías en el proceso de enseñanza y la necesidad de garantizar entornos escolares más seguros, enfocados y favorables para el aprendizaje.




