El Dominicano

Impacto de los conflictos internacionales en los costos de producción agrícola: el caso de los fertilizantes.

Impacto de los conflictos internacionales en los costos de producción agrícola: el caso de los fertilizantes.

Por: Brailyn Payano/ Ing. Agrónomo

Las guerras impactan cadenas globales como la energía, transporte, fertilizantes entre otros. Subiendo los costos agrícolas en países que ni están en guerra, como el caso de nuestro país, la República Dominicana. 

La guerra Ucrania-Rusia evidentemente creó una interrupción directa de las exportaciones de cereales y ahora la guerra de oriente medio que podría crear una crisis alimentaria similar. 

Pues en el caso de Irán el riesgo reside en el aumento de los costes de producción y distribución de alimentos. La agricultura depende del diésel, los fertilizantes, la electricidad, el riego, transporte y almacenamiento. Por ende, cuando los precios de la energía suben, todos estos costes aumentan simultáneamente.

Cabe destacar que el bloqueo del estrecho de Ormuz entre Irán y Omán sigue siendo la principal arma económica de Irán, lo que podría sumir en el caos a los mercados energéticos mundiales debido a que aproximadamente el 20% del petróleo total consumido a nivel mundial pasa por dicho estrecho.

El conflicto ha puesto de manifiesto cómo la inestabilidad geopolítica puede desestabilizar rápidamente la seguridad alimentaria mucho más allá de la región inmediata.

Según Nora Gola, experta senior en sistemas de mercado y financiación agroindustrial expresa sicontinúan las perturbaciones en los mercados energéticos y la logística, los precios de los alimentos aumentarán gradualmente, y el mayor impacto se sentirá en los países dependientes de las importaciones y económicamente frágiles.

Impacto en los costos agrícolas en República Dominicana

El aumento de los precios internacionales de los fertilizantes, impulsado por conflictos geopolíticos y disrupciones en las cadenas de suministro, está ejerciendo una presión directa sobre los costos de producción agrícola. 

Ahí podemos observar el Índice de Precios de Fertilizantes (FPI, por sus siglas en inglés)compartida por el asesor técnico del Ministerio de Agricultura Manuel Gonzalez (Manegonte), cerró elviernes 27 de marzo de 2026 en 971.41 puntos, según datos del Green Markets Weekly North America Fertilizer Price Index elaborado con base enBloomberg. 

La cifra representa un incremento del 54.9% respecto al mismo período de 2025, cuando el índice se ubicaba en 626.86 puntos, y marca el nivel más elevado desde el pico de 1.270.4 registrado en 2022 durante la guerra en Ucrania. Este incremento refleja una presión directa sobre los costos agrícolas, considerando que los fertilizantes son insumos esenciales cuya demanda es poco sensible al precio.

Según la FAO, aunque el país importa un porcentaje menor de fertilizantes directamente desde el Golfo, paga precios globales. Cuando una región que concentra una parte sustantiva del comercio mundial de urea y amoníaco se ve afectada, los precios suben para todos. 

Los fertilizantes tienen un gran impacto en los costos agrícolas (entre un 5% y 21%), especialmente en cultivos como arroz, plátano, caña de azúcar y café, donde hay muchos pequeños productores con bajos márgenes. Esto puede reducir la producción, la oferta y aumentar la vulnerabilidad económica, sin generar escasez inmediata, pero sí deteriorando progresivamente la rentabilidad y sostenibilidad del sistema productivo.

Desde el gobierno central se implementó un subsidio por más de 1,000 millones de pesos para evitar las alzas de los fertilizantes y evitar altos costos de producción agrícola y contener el alza de los alimentos. 

Para la República Dominicana, este escenario tiene implicaciones particularmente sensibles. A pesar de no ser un importador directo significativo desde las zonas en conflicto, el país está completamente expuesto a los precios internacionales debido a su alta dependencia de insumos importados. En economías abiertas, los precios agrícolas no responden únicamente a la oferta local, sino a las dinámicas del mercado global.

Desde una perspectiva microeconómica, la demanda de fertilizantes presenta una alta inelasticidad, especialmente en cultivos estratégicos como arroz, plátano, caña de azúcar y café. Esto implica que, ante aumentos de precios, los productores no pueden reducir significativamente su consumo sin comprometer los rendimientos. Como resultado, el incremento de precios se traduce directamente en mayores costos de producción y reducción de márgenes de rentabilidad.

Conclusión 

La presión sobre los costos agrícolas exige una estrategia clara: reducir la dependencia de fertilizantes importados mediante bioinsumoslocales, mejorar la eficiencia con análisis de suelo y fertilización precisa, y asegurar financiamiento oportuno para que el productor no reduzca su nivel tecnológico en momentos críticos. 

A esto se suma la necesidad de compras estratégicas (anticipadas y, cuando sea posible, conjuntas) y una gestión más inteligente de los subsidios, priorizando a pequeños productores para sostener la producción sin distorsionar el mercado.

El fertilizante ha dejado de ser un simple insumo agrícola para convertirse en un activo estratégico dentro de la seguridad alimentaria. En un contexto de alta volatilidad internacional, la capacidad de acceso, gestión y uso eficiente de estos insumos definirá no solo la rentabilidad del productor, sino la estabilidad del sistema agroalimentario nacional.

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