La cirugía puede ofrecer mayores beneficios que la radioterapia en el tratamiento del cáncer de próstata, especialmente cuando la enfermedad se detecta en etapas tempranas, explicó el urólogo David Samadi.
Durante una entrevista en el programa Esto no tiene nombre, el especialista señaló que la intervención quirúrgica permite extirpar el tumor y, en caso de ser necesario, recurrir posteriormente a la radioterapia como tratamiento complementario. A su juicio, este enfoque ofrece más opciones terapéuticas para los pacientes.
Samadi explicó que, cuando se inicia el tratamiento con radiación y el cáncer reaparece, en muchos casos ya no es posible realizar una cirugía posterior. En cambio, si se opta primero por la cirugía, existe la posibilidad de aplicar radioterapia más adelante si el cáncer vuelve a manifestarse.
El especialista destacó que en los últimos años la cirugía robótica ha ganado terreno como una de las alternativas más avanzadas para tratar esta enfermedad. Según indicó, este procedimiento mínimamente invasivo permite realizar movimientos más precisos durante la operación, lo que contribuye a mejorar los resultados clínicos y acelerar la recuperación del paciente.
Asimismo, aseguró que este tipo de cirugía puede ofrecer buenos resultados en términos de curación, control urinario y función sexual, aspectos que suelen preocupar a los pacientes diagnosticados con cáncer de próstata.
Durante la entrevista, Samadi también subrayó la importancia de la detección temprana de la enfermedad. Recomendó que los hombres comiencen a realizarse chequeos prostáticos a partir de los 40 años, especialmente si tienen antecedentes familiares de cáncer de próstata.
El especialista advirtió que este tipo de cáncer suele desarrollarse sin síntomas evidentes en sus primeras etapas, por lo que las pruebas de sangre, como el antígeno prostático específico (PSA), y los exámenes médicos periódicos son fundamentales para detectar la enfermedad a tiempo y aumentar las probabilidades de tratamiento exitoso.




