En República Dominicana, el 55 % de las pacientes con cáncer de ovario recibe el diagnóstico cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas, lo que limita las opciones terapéuticas y afecta de manera directa el pronóstico, advirtió el especialista David Alfredo Gómez, gerente médico de uro-oncología de Adium Centroamérica y Caribe.
Durante su participación en el programa Esto no tiene nombre, el médico explicó que esta realidad no es exclusiva del país, sino que se repite en gran parte de América Latina, donde el diagnóstico tardío continúa siendo uno de los principales desafíos en el manejo de esta enfermedad.
Una enfermedad silenciosa y de difícil detección
Gómez señaló que el cáncer de ovario suele avanzar sin síntomas claros en sus fases iniciales, lo que provoca que muchas mujeres no acudan a consulta médica a tiempo. Entre las manifestaciones más frecuentes mencionó el dolor abdominal persistente, la distensión, la sensación de llenura temprana y, en algunos casos, la presencia de masas abdominales.
“El problema es que estos síntomas suelen confundirse con molestias digestivas o cambios hormonales, lo que retrasa la evaluación médica especializada”, explicó.
Impacto del diagnóstico tardío en el tratamiento
El especialista indicó que cuando el cáncer de ovario se detecta en fases 3 o 4, la enfermedad ya se ha diseminado dentro de la cavidad abdominal, afectando órganos como el peritoneo, los intestinos o el hígado. Esto puede dificultar el tratamiento quirúrgico y obliga a recurrir a esquemas terapéuticos más complejos.
Aun así, destacó que la cirugía de citorreducción, realizada por ginecólogos oncólogos especializados, sigue siendo un pilar fundamental para mejorar la calidad y expectativa de vida de las pacientes, especialmente cuando se logra reducir la carga tumoral.
Importancia del control ginecológico periódico
Gómez insistió en que la consulta ginecológica constante es la principal herramienta para lograr una detección temprana, no solo del cáncer de ovario, sino también de otros cánceres ginecológicos como el de cuello uterino y el de mama.
Asimismo, llamó a las mujeres a no minimizar síntomas persistentes y a los médicos de atención primaria a referir oportunamente a las pacientes cuando exista sospecha clínica, con el objetivo de mejorar las estadísticas de diagnóstico temprano y reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad.




